lunes, 31 de mayo de 2010
La carretera también existe
Sexualmente hablando, se tiende a clasificar a las personas según su acera. Pero, ¿qué pasa con la carretera? ¿Por qué nadie se acuerda de ella? Y, peor aún, ¿por qué cuando alguien se acuerda de ella es en el mal sentido? Vaaaaaaaale, que ser bisexual está de moda. Vaaaaaale, que hay demasiados/as tontos/as del haba que van de modernos yendo a dos bandas. Y sobre todo, demasiados desesperados (y lo siento, pero esto va sólo en masculino)que hacen a todo porque no pillan de nada. Pero aclaremos las cosas: eso no es ser bisexual.
La persona carreterista - término acuñado por Nekane- es mucho más compleja. No es que le gusten ambos sexos, es que le da igual el sexo de la persona con la que esté. Si te gusta alguien, te gustará independientement de su color de ojos, ¿no? Pues al carreterista le gusta independientemente de lo que tenga entre las piernas. Lo importante es la persona en sí, lo que tenga en la cabeza, lo que te haga sentir, que te comprenda, que te haga reir... y cuando se dan esas condiciones las relaciones sexuales pueden ser igual de buenas con una mujer o con un hombre. Lo sé por experiencia, propia y ajena =P
Así que, más allá del vicio, de pillar sea como sea y de hacerse el guay, la bisexualidad, la verdadera bisexualidad, es un modo de vida absolutamente natural que, para ser sincera, da mayor libertad y más oportunidades.
Lo único que me da miedo sobre esto es que, tal y como se están poniendo las cosas últimamente con esto de la igualdad, cuando acaben con las reformas para el lenguaje no discriminatorio, se pongan con las de las relaciones sexuale sno discriminatorias y acabemos todos teniendo que ser bisexuales por ley. Yo es que a estas alturas me espero cualquier cosa...
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