Así empezó todo...

Acabé demasiado pronto de ver todos los capítulos de "The Big Bang Theory" que había en seriesyonkis, así que me busqué una serie más larga y, aunque odio reconocerlo, ahora estoy enganchada a "Sexo en Nueva York".

Me he puesto a pensarlo y me he dado cuenta de las semejanzas que existen entre las protagonistas de la serie y mis amigas. Está la del "folla bien y no mires con quién"; la feminista poco femenina en enterna búsqueda de un hombre que merezca la pena; la romántica modosita que resulta más salvaje de lo que parece; y luego estoy yo, que sé disfrutar de los rolletes pero realmente sólo quiero que me quieran.

Así que lo único que me faltaba era escribir sobre sexo. Y yo no tengo una columna en The New York Star, pero nada me impide tener mi propio blog.

ENCUESTA DEL MES: ¿Has tenido alguna experiencia con alguien de tu mismo sexo?

sábado, 25 de septiembre de 2010

Madre sin hijos

Lo preparas todo: dejas la habitación impoluta, te pones lencería bonita, te vistes sexy, te maquillas, dejas los preservativos sobre la mesilla, pones música... y te lo pasas muy bien. Tu menstruación debería llegar en cinco días. Pasan siete (contando desde el día eróticofestivo) y te empiezas a emparanoiar. Pero bueno, lo dejas correr. Al noveno día te subes por las paredes; se lo comentas a tu chico y él te dice que es imposible. Repasas los hechos: óvulo moribundo, preservativo en buen estado... vale, es muy improbable. Además, el cambio de estación se acerca, acabas de pasar un cambio de clima, y entre el estrés en clase y la paranoia... ¿cómo no se iba a retrasar? Te lo tomas a coña. Día 10, la guarra sigue sin venir. Saltas, por si así baja. Sigues dándole la brasa al churri, que te aguanta e intenta tranquilizarle. Finges que lo ha conseguido, pero sigues dándole vueltas. Tienes un mal presentimiento, no sabes por qué pero sientes que algo está cambiando en ti. Día 11, nada. Te planteas irte de viaje, en avión a ser posible, cuanto más lejos mejor, así sólo por joder bajará. Pero... ¿y si no baja? ¿Y si estás embarazada? Te tocas la tripa. Contienes la respiración (si es que has sido capaz de respirar desde el primer día de retraso). Si estás embarazada... no sabes ni qué harías, ni cómo lo harías. Dejas de pensar, pensar es malo. Simplemente decides que en cuanto se cumplan dos semanas desde la posible concepción te harás un test de embarazo. Día 12, tampoco ha habido suerte. Tu chico se empieza a poner ya histérico. Entonces cambian los roles, le recuerdas eso del óvulo difunto y el condón. Parece que se le pasan los mareos. De paso le das la murga a una amiga, a ver qué te dice. Te tranquiliza, ella ya tuvo un retraso de un mes sólo por la paranoia. De todos modos para quedarte más tranquila te pones a investigar todos lo síntomas del embarazo. ¡Joder! ¿A qué avispado se le ocurrió hacer coincidir los primeros síntomas de embarazo con los síntomas de que está a punto de bajarte la regla? Deseas no haber buscado nada, pero ya es tarde. Ya no queda nada para poder hacerte el test. Día 13, no hay rojo por ninguna parte. Están siendo las dos semanas más largas de tu vida. Y lo peor es que ahora te quedan las 24 horas más largas de tu vida. Le das la vara a otra amiga. Te compras el test. Mañana por la mañana te lo haces. Día 14, te despiertas antes de la hora por los nervios. Te haces el test. Te pegas un susto porque ves una raya horizontal y pensabas que tenía que ser vertical, eso quiere decir que va a salir un + (resultado embarazada), pero luego ves que no sale nada más, miras las instrucciones (por enésima vez en 12 horas)y ves que, efectivamente, si no estás embarazada sale una raya horizontal. Respiras por primera vez en dos semanas. Llamas a tu novio emocionada, no hay de qué preocuparse. Te relajas. Día 15, te baja la regla. No comments.